17 de cien… “Los colores de mi silencio”

libro

A veces temo  mi creatividad que en su voz callada transforma el momento en una realidad casi cinematográfica.  En el sopor al que me somete la estación; la noche, una mesa, la vela en el centro de la mesa en vigilia, dos rosas flotando en porcelana. Una gota apresurada que se desliza por el escote sin destino definido. Un hombre que clava sus ojos en mi y, el murmullo del lugar se enmudece para dar paso al “in-consciente”…

Recorre lento, muy lento el contorno de mis palabras, las dichas y las que en silencio rozaran labios. Guarda el secreto del placer en los sentidos con los que conjugo el verbo en cada silencio. Existe un sustantivo para expresar lo dulce de la lengua que al tacto eriza mi piel. Y en carmín el color del sabor que estallará en cada sutil  gemido. Las letras disponen su atracción involuntariamente.

Tal vez este sea el color de mi silencio…  seducir-me.

Nieves

Este Jueves, relato: “El color de nuestro silencio” tema propuesto por Mª José Moreno en su Blog….más relatos aquí

La musa inspiradora

 

4 de 100: Cuestión de tiempo…

Este Jueves, relato:

Ya con años y  falta de esperanza, MariLoli, como la llaman en el pueblo, se sienta en la puerta de su casa en una desvencijada silla a  gastar tiempo.

Con un poco de suerte un forastero pasará y le preguntará donde está el  bar del Antoñito y, a más, a más, lo mismo le regala una sonrisa por la amabilidad.

 Cuando tiene un día malo, no levanta la vista, sigue en su labor, punto al derecho, punto al revés y contesta como el que se sabe la lección de carrerilla… y es que MariLoli tiene días nublados, de esos en los que el tiempo se condesa en un pasado lejano que se hace cercano.  Le falta  “Er Manué”, su compañero de vida, y  ya nada es lo mismo.

Él desde su extrema humildad, siempre quiso llevarla a surcar cielos y mares. Por las mañanas en la Casa de la Cultura ponía en práctica los conocimientos adquiridos en el curso de “navegar”  buscaba y leía sobre  lugares e historias con que sorprenderla. De ahí vinieron algunas de sus costumbres.

Y ella,  hoy , día de sol en su nublado se queda esperando el Té de las cinco y poder viajar a quien sabe donde…

Mañana,  “Si Dios quiere será otro día”.-  se dice cuando recoge la labor y su silla en el ocaso del día. De vueltas a la realidad en una espera sin retorno…

Nieves