13 de cien… Mise en place

bon

Una proposición tentadora  si conseguía…

Atraer dulcemente al comensal, hacerlo almíbar sin asustar.

Arropar siempre en el punto, la distancia justa.

Acaramelar y aromatizar el ambiente.

Poner siempre el cuerpo algo crocante, ambrosía exuberante

“Mise en place” perfecta.

Catar el bouquet, mantener las sensaciones en boca.

Avocado, carnoso, vigoroso…

No emborrachar. Paladear la textura,

derretir el jarabe siempre “al dente”.

¿Bon Apéttit?

No siempre es oro todo lo que reluce cuando de lenguaje culinario hablamos.

Nieves

12 de cien… El petirrojo vuela en libertad

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Como para todo hubo un primer día. Aunque ella pasa del recuerdo al olvido en un instante. Las rutinas impuestas le regalaron un asiento junto al ventanal. Desde allí  cada mañana observa todo lo que acontece en el jardín. Hace años que no aprecia el cambio estacional ni si llueve o el sol nace, ni el pasar del tiempo…

Él le sirve la leche y  ella moja la magdalena, a veces se queda tan ensimismada que la deja caer dentro de  la taza derramándola  en el mantel. Nunca  hace aprecio, sigue con su mirada atenta a lo que acontece fuera. Cuando los ojos se le llenan de lágrimas, llega la hora de retirarla del lugar y volverla a llevar a su habitación. En el tocadiscos  suena siempre “She”.  Aznavour,  la tranquiliza, (a él también).

Con su paso lento y con la palabra quebrada-dice asiéndole la mano- … Oiga, ¿sabe? He visto al petirrojo volar libre tras las rejas. No hay rejas, ni petirrojos en aquel lugar, ni él es un desconocido. Aquella ventana, a veces, actúa de bisagra y la lleva a volar al recuerdo. Otras sin embargo, a él, lo lleva a la tristeza por ser guardián indiscreto de la enfermedad del olvido.

Nieves

Este Jueves, relato…  Otras personas oteando el firmamento  en  el Blog de Alfredo, “La Plaza del Diamante”
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11 de cien…Cuarenta escalones de cercanía

escalera-con-mensajes

Marisa trabaja en un club de Jazz en el West Village, se pasa las noches sirviendo copas y moviendo sus caderas acompasadamente entre las mesas regalando sonrisas a los clientes…

Al final de la noche cuando los compases amilanados del “saxo” despiden al público; un mechón rubio se deja caer por su tez y ella se marca una canción mientras limpia las mesas. Siempre la misma “Fly me to the moon”…

Al llegar al portal casi rozando el amanecer, descalza sus pies en el rellano. Sube los escalones de dos en dos y al llegar al tercer piso regala  la última sonrisa complaciente  al abuelo de la puerta “D” que la espía por la mirilla…

Ya en casa mira el reloj y espera que la aguja marque las siete en punto. Ella espera que baje el vecino del quinto.

Él se desliza por la escalera atropelladamente: parándose en el descansillo ante su puerta, dejándole siempre un beso al aire que ella recogerá en su mejilla.

Después un suspiro, el pitido de la cafetera desprendiendo el aroma del descanso. Una vez las calles “musiquean” al ritmo del día Marisa volará, entre sabanas,  hasta la luna. Donde alguien silbará una canción de estrofas silenciadas por la distancia y cuarenta escalones de cercanía en sueños…

Nieves

Este Jueves,  relato: Escaleras   ¿Quieres qué te cuente?

 

10 de cien… Alter Ego

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René Magritte (1937, Museo Boymans Van Beuningen, Rotterdam

Una línea  vertical  invisible cruzará dividiendo en dos la tela, de ahí partirán los planteos iniciales.

Cerró los ojos dejándose abrazar por el calor del espacio y dejó su  imaginación volar. Esbozó un círculo justo a la medida, el primer octavo.

Cayó el cardigan al suelo, el peso de la lana se separó para dejar la envoltura a la vista. Ya no había arropo que cubriera la imagen propia…

Observó  y,  se perdió  en  el erizar de la  piel, en el oro del vello rubio despuntando. Y el color rosado de su desnudo reflejo flotando en  lugar ajeno. Volvían a su cabeza las imágenes demiúrgicas creadas.

Trazó miles de líneas, perdió el control, emborronó el papel mientras su “alter ego” no se escondía de su inadvertida creatividad.

Rasgó el papel, otro intento fallido en un impulso vetado por el pensamiento platónico. No entendía  la renuncia en el esbozo de su propio “yo”.

Nieves

Este Jueves, relato: Más Imágenes Demiúrgicas en Blog de  El Demirurgo de Hurlingham

 

9 de cien: musa de sueños cumplidos

invisible

Llegó su nombre como una carta de una desconocida a mi buzón. Tuve que abrir el sobre con la curiosidad a ciegas. El periódico me solicitó que entrevistara  a una  persona anónima que había tenido una experiencia con un huerto  ecológico. Me enviaba documentación aunque no me fue difícil  llegar a ella .

Tras dos  horas en coche llegué a mi destino Molí del Canyer, La finca estaba hoy vacía pero aquella desvencijada puerta entreabierta me invitaba a entrar. Pasee aquel huerto, fui haciendo fotos mientras la esperaba. Sentí sus palabras en cada imagen. Ya me había regalado la emoción de su experiencia  en sus letras y,  por un momento visioné  como eran los días allí…

Cada día  un nuevo reto, un trabajo por descubrir, una camino por andar. Decidió hermanarse con la tierra, aprender los secretos que guardaba.  Seguramente para ella recorrer su lugar, donde los sueños se hacen realidad, la dejaban distante de cuentos errantes de final. En este tiempo había aprendido a leer en la naturaleza, a acariciar la tierra como la madre que amamanta un hijo con mimo, viendo como crece el fruto entre alegrías y dolor .

Los caminos no son fáciles. Un día de sol le regalaba color, brillo, texturas, amalgamas de semillas… insectos de colores . Y otros de  lluvia:  promesas de crecimiento con fortaleza , desaliento, pedriza, humedad. Dibujó sin querer anhelos en tierra fértil,  cambió miedos por felicidad. Un trueque a la vida donde creció su esperanza.

Sentí que alguien llegaba, me giré. El sol nublaba mi vista. Una vez  pude ver  descubrí   que  la belleza de aquel lugar crecía con ella y su sonrisa. Allí estaba la musa de los sueños cumplidos…

Nieves…

Esta semana más que un Jueves fue un reto para mi, no conocía a Inma. Amiga ha sido todo un placer. No podía más que hablar de tu proyecto, ¿para qué inventar una historia si la tuya es tan bonita?… Gracias por hacerme ver que se puede aprender a crecer.

Más historias visibles en el Blog  de Encarni…Brisa de Venus

8 de cien… Soledades

 

soledad

 

La llaman Soledad, cada mañana se levanta y una vez lava su cara con agua fresca se sienta en una silla  al lado de la ventana… Lleva un raído y viejo camisón en el cual se puede leer su pasado como las líneas de una mano que con la edad pierden tersura y quedan grabadas a fuego…

La llaman Soledad, su silencio es profundo no hay aire que cohabite con el. Deja mensajes colgados de los recuerdos sordos como quien adorna un árbol de olvido. Dicen que en su corazón dormido habita un sueño frío y pétreo  de ojos abiertos.

No se llama Soledad…

Sí, me llaman Soledad.  Cada mañana me levanto y lavo mi tez con agua fresca. Observo mi reflejo en el espejo y le regalo una sonrisa a mi belleza caduca.

Cada día es una oportunidad nueva para salir a la vida y me la regalo aunque es cierto que cuando paso por delante de la ventana y veo el ciprés del jardín me dejo invitar por él a pasar el día sentada en una silla.  Y cuando las agujas del reloj quedan en vertical:  me levanto,  dejo que el ocaso borre la sombra alargada de mi condena. Suelto la labor  y, vuelvo a decirme, otro día de punto al derecho y punto “del revés” que se fue.

La vida se me consume sin mi presencia. ¡Te llamo soledad!, ¡te invito a irte!, te desafío… pero cada mañana me esperas  sentada frente al ciprés para que te haga compañía.

 Me llamaban Alegría…

Nieves

Este jueves, relato…  ¿quieres leer más aportaciones? nos invita Pepe en su Blog, Desgranando momentos…

7 de cien… y “caperu” tiene deseos?

2017-01-20-11-57-07

Si me preguntas alguna vez si tengo deseos

te diré que si…

que no son efervescentes,

ni se diluyen en el calor de una noche.

que mi  piel no respira

sucedáneos edulcorados

 que cuelgan del olvido …

 

Si me preguntas alguna vez si tengo deseos

te diré

que mis  deseos forman parte de los sueños

por vivir…

y que ensueño con retorno…

una

y

otra

vez…

 

Si me preguntas alguna vez si te deseo…

Te diré que…

me cuentes un cuento,

y…

te regalaré una sonrisa

como la niña descarada que

desea

la sorprendan

Si me preguntas alguna vez si tengo deseos

te diré…

lástima que fue uno de miedo…

“…había una vez un lobo…

Que

SE quiso

comer

a caperu…”

6 de cien… des-contando lunares

rojos

 

Salta…

Salta…

Abre las alas,

despliega el color …

vuela hacia el destino,

me deseas

un dardo directo hacia el lugar

una sonrisa senta-da

camina-me …

el corazón des-latido

un kilómetro sin metros

tu…

yo…

unas prisas despacio…

un desviste-me de color

me buscas…

un sencillo beso

un temblor en los labios…

un vísteme en flor…

ven

a mi..

Nieves…

 

 

 

 

 

5 de 100: Una guirnalda, fun, fun, fun…

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En estos días en lo que todo parece ser alegre me hago preguntas, de esas que atentan con la idea directa de la felicidad. ¿Es navidad?, otra vez llegó, saco mi sonrisa, pinto mis ojos en color y brillo, brillo porque es mi espíritu…

Son los interiores donde se mecen los vacíos y, se desdoblan las sombras  justo ahí donde se recrea lo ficticio donde no hay luz. Paseas y todo es color, luz, música y se repite, fun, fun, fun…  Un día más hacia la realidad fingida en el calendario.

Luego llego a casa al atardecer  con las manos llenas de horas  y observo el tendedero donde las vergüenzas se orean en libertad. El paseo tranquilo de las gallinas ajenas al futuro que les espera, y me doy cuenta que este año volveré a cantar, fun, fun, fun… sin ganas y con los trozos del corazón roto en mi mano…

25 de diciembre fun, fun, fun…

4 de 100: Cuestión de tiempo…

Este Jueves, relato:

Ya con años y  falta de esperanza, MariLoli, como la llaman en el pueblo, se sienta en la puerta de su casa en una desvencijada silla a  gastar tiempo.

Con un poco de suerte un forastero pasará y le preguntará donde está el  bar del Antoñito y, a más, a más, lo mismo le regala una sonrisa por la amabilidad.

 Cuando tiene un día malo, no levanta la vista, sigue en su labor, punto al derecho, punto al revés y contesta como el que se sabe la lección de carrerilla… y es que MariLoli tiene días nublados, de esos en los que el tiempo se condesa en un pasado lejano que se hace cercano.  Le falta  “Er Manué”, su compañero de vida, y  ya nada es lo mismo.

Él desde su extrema humildad, siempre quiso llevarla a surcar cielos y mares. Por las mañanas en la Casa de la Cultura ponía en práctica los conocimientos adquiridos en el curso de “navegar”  buscaba y leía sobre  lugares e historias con que sorprenderla. De ahí vinieron algunas de sus costumbres.

Y ella,  hoy , día de sol en su nublado se queda esperando el Té de las cinco y poder viajar a quien sabe donde…

Mañana,  “Si Dios quiere será otro día”.-  se dice cuando recoge la labor y su silla en el ocaso del día. De vueltas a la realidad en una espera sin retorno…

Nieves