12 de cien… El petirrojo vuela en libertad

anciana-mirando-la-ventana

Como para todo hubo un primer día. Aunque ella pasa del recuerdo al olvido en un instante. Las rutinas impuestas le regalaron un asiento junto al ventanal. Desde allí  cada mañana observa todo lo que acontece en el jardín. Hace años que no aprecia el cambio estacional ni si llueve o el sol nace, ni el pasar del tiempo…

Él le sirve la leche y  ella moja la magdalena, a veces se queda tan ensimismada que la deja caer dentro de  la taza derramándola  en el mantel. Nunca  hace aprecio, sigue con su mirada atenta a lo que acontece fuera. Cuando los ojos se le llenan de lágrimas, llega la hora de retirarla del lugar y volverla a llevar a su habitación. En el tocadiscos  suena siempre “She”.  Aznavour,  la tranquiliza, (a él también).

Con su paso lento y con la palabra quebrada-dice asiéndole la mano- … Oiga, ¿sabe? He visto al petirrojo volar libre tras las rejas. No hay rejas, ni petirrojos en aquel lugar, ni él es un desconocido. Aquella ventana, a veces, actúa de bisagra y la lleva a volar al recuerdo. Otras sin embargo, a él, lo lleva a la tristeza por ser guardián indiscreto de la enfermedad del olvido.

Nieves

Este Jueves, relato…  Otras personas oteando el firmamento  en  el Blog de Alfredo, “La Plaza del Diamante”
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6 thoughts on “12 de cien… El petirrojo vuela en libertad

  1. Nieves cuanta tristeza y cuanto amor se desprende de tu relato, que ojalá sólo se diese en la ficción , pero es un hecho demasiado frecuente en la vida real.
    Un beso

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  2. Un relato que llega al alma por la realidad que lleva implicita, cuantos viven con aquel cuya cara han olvidado? Entrañable a pesar de la dureza que comporta esta enfermedad. Besos.

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  3. Me toca muy cercano, y pienso que ojala en esos viajes a no se sabe donde y de esa mirada perdida en no se sabe que lugar, su visión fuera el vuelo de ese pitirojo. Que bello lo has contado Nieves, que bello.
    Un abrazo

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  4. Me gustan tus palabras dulces, la mirada que atraviesa la ventana no invade ningún exterior , la indiscreción viene del que atestigua el olvido…bello Matices!!

    Abrazo juevero

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